Se me presenta un análisis complicadísimo pues es un juego con muchísimos altibajos. Por una parte es a todas luces un juego especial. Llegar a tener sentimientos por un bicho digital es algo incomparable. Y eso, que a mi que me pones un animal y una piedra y siento lo mismo, es digno de alabar. Trico es como una mascota, quizás durante el transcurso del juego te cagas en sus muertos, pero luego vuelves con ganas a coger el mando para la siguiente sesión solo para ver qué nuevas situaciones vas a vivir con él. La IA es "peculiar", muchas veces no hace caso y desespera, otras va a su rollo y avanza sin decirle nada. Se asimila a un animal, es cierto. Me ha gustado mucho el diseño de niveles, todo el valle, pese a tener un mismo y muy acertado estilo artístico, está diferenciado: torres, jardines, puentes. Muy bien pensados todos. Me gustaría destacar a su vez la fotografía y la bso que aparece cuando debe. Por otra parte, me he pasado mucho tiemp...